Me poseyó


À Bussang
Mayo 24, 2009, 5:48 pm
Archivado en: La Doctora Amor, Pistas, Teutonlandia

El jueves pasado tuvimos un encuentro entre casi todos los doctorandos de Stevan -un Doktorandentreffen, como se le dice por acá- al que, por supuesto, no quería asistir.

El encuentro consistía en dos días (uno de ellos feriado y el otro viernes, MI día favorito) en una cabania en un pueblo pequenio en las montanias de Alsacia, Francia: Bussang. Las perspectivas de perder dos días de jolgorio, de estar raptada en un paraje alejado de la civilización con un clima que se veía poco amable junto a mi jefe y colegas y de tener que volver a presentar parte de mi trabajo para el posterior knock-out salido de la boca de mis co-doctorandos y de mi tutor, me desagradaban y disgustaban sin remordimientos.

Como siempre, no tenía listo lo que quería presentar.

Como siempre, salí la noche antes y bebí: tuve una cena, después pasé por lo de C. y continuamos el aplacamiento de sed con bebidas espirituosas. Encima, pobre C. y su hermana C., se fumaron mi humor medio melancólico con los matices existencialistas típicos de aquellos que hacemos el doctorado: Para qué hago esto? Es lo que me hace feliz? Hacia dónde quiero ir? Y  C.,  a quien no le cuesta ese mood, se subió a mi ola hablando de su suenio de ser piloto en Namibia :-/.

Para mi sorpresa, el Doktorandentreffen me cerró la boca y me puso en mi lugar: la pasé realmente bien, el lugar era hermoso, comí bien y hasta dormí como se debe. Ni hablar  de que la lectura de mis nuevas páginas de la tesis me sirvieron para aclarar y refinar algunas ideas. Por la noche del jueves, ya habiendo avanzado bastante con nuestro trabajo, nos relajamos jugando, escuchando música y bebiendo cerveza Störchle -traída por Phil especialmente desde Bayern-  hasta tarde. Al día siguiente terminamos nuestro trabajo “académico”, yo intenté sacar unas fotos con mi Diana y rollo de 120, nos comimos una especie de brunch y fuimos a dar un paseo por la montania. El clima, como milagro, mejoró muchísimo y hasta pude broncearme un poco. Ah, y me encontré una crayola en los pastos que se la regalé a Kirk, que se la regaló a Spain.

El recuento de goles ha dejado a la pobre y rutinaria Freiburg mal parada en relación con los dos intensos días en Bussang.

Además,  en Bussang había buen queso, baguette, metegol, un tobogán para bajar de un semipiso a otro y mi cuarto tenía estrellitas pintadas en el techo.

France Gall- Ella elle l\’a


1 comentario por mucho
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Esto es una fuckin´prueba

Comentario por Lupuslux




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