Me poseyó


La casa por la ventana
Junio 14, 2009, 10:21 am
Archivado en: La Doctora Amor

Mirando mis últimas columnas del blog he notada cómo he dejado de hablar de mí, de lo que realmente me pasa.  De alguna forma todo se ha ido neutralizando. Es cierto que mis viejos posteos habían caído en un sentimentalismo absurdo que ya me molestada, pero creo que me he distanciado demasiado de lo que quiero.  De lo que está bueno. En muchos aspectos.

Quiero ser feliz. Quiero estar con él. Quiero coquetearle como ella. Quiero ser cursi para alguien.

Hace unos días asistí a la fiesta de mi nuevo Prince y todo gris y gastado como diario viejo, yo era una más en el alfabeto de mujeres que buscaban jugar al scrabble con él. Y creo que ni una jugadora con buenos puntos. Ahí estaba mi Charming contorneando su cintura en un paso de baile un poco torpe junto con rubias, morenas, altas y bajitas. Menos yo.

Me acordé de hace casi un año, cuando me tomé un tren habiendo dormido tres horas para ir a ver a Mc Poet a Stuttgart. Un rollo. Lindo, pero un rollo. Me acordé cuando volvía en otro tren una noche después de ese rollo, con los ojos casi llorando, evitando las lágrimas para no molestar a los otros pasajeros. Esta vez, estuve a punto también de quebrarme, pero como aquella vez de Stuttgart me lo guardé. Una vez más, ahí estaba mi Charming y yo viendo cómo no teníamos ni tendremos una vida juntos.

Él tirando la casa por la ventana. Una fiesta descontrolada con la Sra. Germanística de la comarca friburguense. Yo nadie, una extraña dama. Resguardada por M., mi amiga francesa, quien se compadecía de la jungla en la que yo tenía que manejarme.

Y ahora yo quiero tirar la casa por la ventana. Tirarsela a la cara, ponele. Sólo como rencor o tal vez como gesto melodramatish para que él junte los despojos y volvamos a armar todo juntos.

How Can You Mend a Broken Heart?-Al Green



Praga te mata! Días de lujo
Junio 13, 2009, 5:02 pm
Archivado en: La Doctora Amor, Viajes
Terraza del U-Prince

Terraza del U-Prince

Entre nuestros paseos por la esplendorosa Praga, hicimos algo asquerosamente burgués, desmedido y que sinceramente nos encantó: cenamos en la terraza del viejo Hotel U-Prince, en el medio del Staré Město. Mientras degustábamos nuestros grandiosos tragos -yo me tomé uno con brandy que me copa- y esperábamos la cena, empezamos a ver cómo el atardecer caía sobre los techos del casco antiguo.

Saqué unas fotos con mi telefonich de alta tecnología y aparte unas analógicas con mi cámara de los años sesenta. Fue ahí, cuando más lo extrañé a él.

The Strokes-You only live once



Praga te mata: la llegada
Junio 13, 2009, 4:27 pm
Archivado en: La Doctora Amor, Sandía con vino, Viajes

El día que llegamos a Praga, salimos a caminar por las calles que corren paralelas a la orilla del río Moldava, haciendo un pequeña curva que nos llevó al hermoso Staré Město. Durante este caminata no pude evitar ser yo y hacer las pavadas de siempre…

Habemus Penny in Praha!

Habemus Penny in Praha!

como llamar la atención y fotografiarme con el cartel del Penny, uno de los supermercados más cutres y más populares de Alemania -sí, donde vamos todos cuando estamos desesperados- que apartentemente tiene también sucursales de su imperio comercial en la República Checa .  Porque aunque llegamos a Praga,  la Teutonlandia y sus historias estaban también allí, al menos para mí.

Los Rodriguez- Cuando te has ido